LA ÚLTIMA FRONTERA​

Gabriel Del Favero & Eric Schiodtz

Instalación, 2008

La Última Frontera

 

El espacio nos llama

De no destruirnos a nosotros mismos algún día nos aventuraremos a conocer el eje mismo del Vórtice.

 

El espacio nos llama

Las especies que se han extinguido en la tierra son mucho más numerosas que las existentes actualmente.

 

El espacio nos llama

Probablemente todos los seres orgánicos que han vivido sobre esta tierra han descendido de alguna única forma primordial, a la que se infundió vida por primera vez.

 

El espacio nos llama

Mientras este planeta ha ido dando vueltas de acuerdo con la ley fija de la gravedad, han evolucionado y siguen evolucionando formas sin fin.

 

El espacio nos llama

La molécula maestra de la vida fue capaz de hacer copias vastas de sí misma.

 

El espacio nos llama

¿De qué será capaz la selección natural trabajando durante miles de millones de años?

La respuesta es toda la belleza y diversidad del mundo biológico.

La evolución no es una teoría, es un hecho.

 

El espacio nos llama

El viaje espacial y el viaje por el tiempo están relacionados.

 

El espacio nos llama

Podemos viajar rápido por el espacio porque viajamos rápido hacia el futuro.

 

El espacio nos llama

¿Podemos volver al pasado y cambiarlo?

¿Podemos lograr que los hechos se desarrollen de modo distinto a lo que está escrito en los libros de historia?

 

El espacio nos llama

Nos estamos desplazando continuamente hacia el futuro a una velocidad de un día por día.

 

El espacio nos llama

Muchos creen que un viaje al pasado es imposible.

 

El espacio nos llama

¿Dónde es la última frontera? ¿Cómo es la última frontera? 

Se ha perdido y no la podemos encontrar.

 

Porque el ADN piensa ingenuamente y el alma se encuentra en el instante mismo.

 

Yo siento que el hombre caerá…

 

Y en sí, consuma la caída, se defiende de su emoción, deseando lo que presagia.

 

Él ya cayó como aquella ruina que me contiene, pero el alma ve que él resiste aún.

 

¿Qué hace que resista?

 

Invoca esas razones suplicando que perduren.

 

A veces, la existencia de todas las cosas y de nosotros mismos se nos aparece de esta forma:

Como las imágenes de las que habla San Pablo que son una muerte y una resurrección.

Como la tragedia del espacio, ser aquel viejo lugar que siempre ha sido y siempre será.